Una persona emocionalmente inteligente es aquella capaz de gestionar de forma eficaz sus propios sentimientos, pero también los ajenos, con el fin que no les afecten de forma personal.
Una serie de destrezas y de conductas son las que contribuyen a la habilidad de poder manejar las emociones de uno mismo y de comprender los sentimientos de las otras personas. Veamos a continuación, de forma detallada cuáles son estas habilidades tan poderosas:

1. Las personas emocionalmente inteligentes prestan atención a lo que están sintiendo
La propia conciencia, autoconciencia, es uno de los componentes principales de la inteligencia emocional, según Daniel Goleman. Por lo tanto, la autoconciencia se centra en la destreza de reconocer los propios estados de ánimo, las emociones y también los sentimientos.
Parte de la autoconciencia también implica ser consciente de cómo los estados de ánimo y las emociones, influyen en cada persona particular. Esta capacidad de controlar esto es un requisito clave para la inteligencia emocional.

2. Las personas emocionalmente inteligentes saben cómo se sienten otras personas
La empatía es otro de los puntos centrales que se vincula con la inteligencia emocional. La empatía implica que entendamos las emociones y las respuestas del resto de personas. Con el objetivo de poder relacionarnos de forma adecuada con los demás individuos en los diferentes aspectos de nuestra vida, como en la escuela o en el trabajo, la gente emocionalmente inteligente está capacitada para saber qué es lo que están sintiendo los demás que están a su alrededor. Si un compañero o colaborador está frustrado o molesto por algún motivo estas personas saben cómo gestionar la situación y las respuestas de forma adecuada para que no se sienta peor.

3. Las personas emocionalmente inteligentes son capaces de regular sus emociones
La autorregulación es muy importante para la inteligencia emocional. La comprensión de las emociones es muy marcada por parte de los emocionalmente inteligentes, pero no es útil si no se cuenta con el saber adecuado. Por esto mismo, estas personas suelen pensar dos veces antes de actuar, barajan y evalúan cuáles serán las consecuencias y las posibles reacciones.

4. Las personas emocionalmente inteligentes están motivadas
Están lo suficientemente motivadas como para querer alcanzar sus metas y perseguir sus sueños. Por lo que tienen claro que deberán manejar y gestionar de forma adecuada sus conductas y sentimientos, con el fin de lograr el éxito a largo plazo.
En algunos casos,pueden sentirse inquietos por algún cambio que vayan a realizar en su vida, pero saben cómo dominar la incertidumbre y el miedo, así como lo importante de que consigan esto. Cada paso que dan saben que es una aproximación hacia sus objetivos.

5. Las personas emocionalmente inteligentes tienen grandes habilidades sociales
Las personas que son emocionalmente inteligentes también cuentan con grandes habilidades en el nivel social. Saben estar en sintonía con sus propios sentimientos, así como con los de otras personas, así que probablemente se deba a esto.
Saben cómo comportarse con el resto de individuos de forma correcta y adecuada, mantienes relaciones sociales de forma efectiva, eficaz y también saludable. Además, les encanta ayudar al resto a alcanzar sus propias metas y propósitos en la vida.

6. Las personas emocionalmente inteligentes son capaces de hablar de sus sentimientos con los demás
Están dispuestas a hablar de sus sentimientos en público, sin que les importe el qué dirán o el qué podrán opinar. Esto lo decimos porque en algunas ocasiones las personas podemos ser empáticas y estar a gusto con nosotras mismas, pero ser completamente incapaces de compartir nuestros sentimientos o emociones con los demás. Si bien, los inteligentes a nivel emocional, sí saben hacerlo de forma adecuada.

7. Las personas emocionalmente inteligentes son capaces de identificar correctamente las causas de sus emociones
Los inteligentes emocionalmente están habilitados para observar de forma detenida y detallada la situación en la que se encuentran y de dónde proceden sus sentimientos. Al principio puede parecer una tarea muy simple, pero en realidad es todo lo contrario, ya que las emociones y los estados de ánimo son complicados. En los casos en los que se presentan emociones demasiado fuertes como la ira, la rabia o el amor, puede ser muy difícil localizar una fuente concreta de origen.
Mejorar la inteligencia emocional de una persona es una tarea que requiere mucho esfuerzo y trabajo. Además, será necesario querer realmente conseguirlo para que funcione tanto a nivel personal como laboral.

 

Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.
Twitter: @edigomben



  1. Esta tranquilo! Por que no dejar un comentario?



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